Todo tiene un fin.
Del agua mansa se asombra el perro.
A mucho vino, poco tino.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Agua al higo, que ha llovido.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Obra acabada, a dios agrada.
Calumnia, que algo queda.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Rana en el fondo del pozo.
Una espina en el ojo.
La barca pasa, pero el río queda.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
¿Quién con una luz se pierde?
Lo dicho, dicho está.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
La oración de los rectos en su gozo.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Quien escucha, su mal oye.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
De todas maneras, aguaderas.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Malos humores salen con buenos sudores.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Ojo al Cristo que es de plata.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Quien tiene candela, jamás se congela.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Las cosas lo que parecen.
Hecha la ley, hecha la trampa.