El vino y la mujer se burlan del saber.
El hambre arroja al lobo al bosque.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Sustos y disgustos matan a muchos.
El invierno no ha pasado hasta que Abril no ha pasado.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
El hablar, es más fácil que el probar.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
La ira es locura el tiempo que dura.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Fruta desabrida, no es apetecida.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
No quiere música Roque, ni hay tampoco quien la toque.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
A quien presta nada le resta.
La nobleza es orden muy estrecha, y pocos cumplen con ella.
Esto son habas contadas.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Un muerto abre los ojos al vivo.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Mata, que Dios perdona.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Vecinas porque les digo las mentiras.
En claustros de locos, están los más pocos.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
Fingir no es mentir.