Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
La muerte nos iguala a todos.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
Nadie sabe lo que vale el agua hasta que falta.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Ley puesta, trampa hecha.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Ama y guarda.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Soltero maduro, maricón seguro.
Con la alforja vacía, mal se inicia el día.
En Agosto trilla el perezoso.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Galga salida, a liebre parida.
De padres asientos, hijos taburetes.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.