No hay mujer más buena que la mujer ajena.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Más se junta pidiendo que dando.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Nadie experimenta en cabeza ajena.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
Burro cansado, burro empalmado.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
La enfermedad se siente, pero la salud no.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Lo que ésta ordenado en el cielo, forzoso ha de ser en el suelo.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Como la espada, así la vaina.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Quien no arde en llamas no inflama
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Al buen vino, buen tocino.
Otro gallo le cantara.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Jugar la vida al tablero.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Con buena escoba, bien se barre.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Hacienda que otro gano poco duró.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Buenas cartas a veces pierden.
Mayo ventoso, año hermoso.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.