Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
Más vale tuerta que muerta.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Ya hecho el daño, todos lo hubiésemos evitado.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Frío en el invierno y calor en el verano, eso es lo sano.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Agua estantía, renacuajos de día.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
El buen vino en vaso chico.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
De verde claro a amarillo, va poquillo.
Este es carne de cañón.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Estamos tan ocupados llevando a cabo lo urgente que no nos queda lugar para lo importante.
Una mentira puede matar mil verdades.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Dios habla una lengua extranjera.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Las piedras rodando se encuentran.
Que se le va a hacer al mal cuando remedio no hay.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
Mal me huele, quien mucho huele.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
En Abril aguas mil, al entrar pero no al salir.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Una golondrina no hace verano.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Pobre pero honrado.
No gastés pólvora en chimancos.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Chancho limpio nunca engorda.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada