Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
A gran prisa, gran vagar.
Tápate la cara que se te ve el culo.
La edad primero que la belleza.
Que dulce queda la mano al que da.
Borrego al camión, duro a la montera.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Sementera temprana, de cien una vana.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
La ira es locura el tiempo que dura.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Al roto, patadas y porotos.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Juicios tengas, y los ganes.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
El que tiene capa, escapa.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.