Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
No hay mejor lotería que el trabajo y la economía.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
A veces se llora de alegría.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Pies, ¿para qué os quiero?.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Me importa un comino.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Tiran más tetas que carretas.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Idos y muertos es lo mesmo.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Pan tierno, casa con empeño.
Hablando mal y pronto.
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
Le dan la mano, y se coge el codo.
El que se brinda se sobra.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
El tiempo lo arregla todo
Donde falta la previsión, faltará provisión.
Estoy que no me calienta ni el sol.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Yantar sin vino, convite canino.
Amor de lejos, felices los cuatro
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Muerte no venga que achaques no tenga.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Cargos son cargas.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
A secreto agravio, secreta venganza.
A quien mucho tiene, más le viene.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.