De arriero a arriero no pasa dinero.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
La vida es una universidad.
No hay altanería que no amanece caída.
Quien sabe, sabe.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
Le quedo como anillo al dedo.
De la panza sale la danza.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
El que bien ama, tarde olvida.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Padecer cochura por hermosura.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Cara de beato y uñas de gato.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
El inicio es la mitad de la tarea.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Dinero de canto, se va rodando.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Necio es quien con necios anda.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Están separados, como el agua y el aceite.
Barba bien bañada, medio rapada.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.