Casa de esquina, para mi vecina.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Tal para cual, Pedro para Juan.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Buena vida, arrugas tiene.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Aún no ha salido del cascarón y ya tiene espolón.
Llegar a punto de caramelo.
El ejercicio hace maestro al novicio.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Pa' todo hay fetiche.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Los enamorados, no ven a los lados.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
A chico pié, gran zapato.
Todas las horas hieren. La última mata.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
Empieza la tarea y luego termínala.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
Cinco puercos son manada.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Los más completos varones, se amarran los pantalones.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Cabra coja, no tenga fiesta.