Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Contigo, pan y cebolla.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
A la larga, todo se arregla.
Mata, que Dios perdona.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Lento pero seguro.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Jugar la vida al tablero.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Hasta la belleza cansa.
Una vez al año, y ésa con daño.
Buen corazón vence mala andanza.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
La palabra es playa, el silencio oro.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Mens sana in corpore insepulto.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Boticario sin botica, nada significa.
El que mucho come, poco adelgaza.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Dar de comer al diablo.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Donde bien me va, allí mi patria está.
El que bien caga y bien mea no necesita que el médico le vea.
Más vale sudar que estornudar.
Daño merecido, no agravia.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Hombre osado, bien afortunado.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
A buenas horas, mangas verdes
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
La mejor caridad es la justicia para todos
Adoba tu paño y pasarás tu año.
La comida entra por los ojos.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.