Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
No te quemes la boca por comer pronto la sopa.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
El dar es honor; el pedir, dolor.
El mal de tonto, no tiene cura.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Haz el bien y olvídalo.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
La suerte está echada.
Vale más buena cara que un montón de halagos
La fuerza no es un remedio
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Con solo honra no se pone olla.
Todo tiene un fin.
Vive y deja vivir.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Hacerte amigo del juez
La paz con una porra en la mano es la guerra
A este son, comen los del ron, ron.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Quien busca, halla.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Bien está lo que bien acaba.
Los ojos son el espejo del alma.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.