La paciencia es la llave del paraíso.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Junio brillante, año abundante.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Mientras dura, vida y dulzura.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Mientras hay alma, hay esperanza.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
La razón y el agua hasta donde dan.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Tierra por medio, para poner remedio.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Contra gustos, no hay disgustos.
Campana cascada, nunca sana.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Bebo poco, más quierolo bueno.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Aseada aunque sea jorobada.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.