A confesión de parte relevo de prueba.
Por Septiembre, quien tenga trigo que siembre.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Badajo alto, campana rota.
pajero como tenedor de oveja.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Zapato de ramplón de larga duración Zapato de tres, del primero que llegue es.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Casa en canto, y viña en pago.
Amor antiguo no se oxida
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Pan y vino andan camino.
Agárreme, que llevo prisa.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
El día más claro llueve.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
A fin de año, remienda tu paño.
Los pensamientos no tienen fronteras
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
Un día de obra, un mes de escoba.
Madre dispuesta, hija vaga.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
Entre los amores verdaderos, el más fino es el primero.
Belleza de cuerpo no se hereda
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Dando dando, palomita volando.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
La sierra, con nieve es buena.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Tras buen soplo, buen sorbo.
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Todo gran amor no es posible sin pena.