Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
En enero, enciende la abuela el brasero.
A días claros, oscuros nublados.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Por las faldas se sube a las montañas.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Sacar las castañas del fuego.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
El tiempo todo lo pone a prueba.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Amor con casada, vida arriesgada.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
El tiempo de Dios es perfecto.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Yegua cansada, prado halla.
En San Antón, calabazas al sol.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
La buena solera hace el vino de primera.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Quien virtudes siembra, fama siega.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
A su tiempo se cogen las uvas.
Piano, piano se va lontano.
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Calma piojo que el peine llega.
Más claro, agua.
No todo lo que pendula cae
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.