La paja no se usa exclusivamente para hacer colchones.
Poco y entre zarzas.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Los golpes hacen silencio.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Alegría amagada, candela apagada.
Hormigas con ala tierra mojada.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Las palabras se las lleva el viento.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Sobre mojado, llueve.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Piedra que rueda, no crea moho.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Del agua mansa no fíes nada.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Quien calladamente arde, más se quema.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
De poniente, ni viento ni gente.
Esta lloviendo sobremojado
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
De tal colmena tal enjambre.
De lo que no sabes, no hables.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Ajo dulce ni leño sin humo.
Hacer castillos en el aire.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
El trigo en tierra arcillosa y el centeno en arenosa.
Los perfumes más sutiles, no se venden por barriles.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
Para la hormiga el rocío es una inundación.