De solo aire no vive nadie.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Un suspiro es poco alivio.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
Al loco y al aire, darles calle.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Cuando masques, no chasques.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Los difuntos, todos juntos.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Dios castiga sin piedra ni palo.
No puedes esconder el humo si encendistes fuego.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
La leña cuando más seca más arde.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Del agua mansa no fíes nada.
Si se vierte el salero, faltará la sal, pero no el agüero.
El perfume bueno siempre viene en potes pequeños.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
En almoneda, ten la boca queda.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Entre pitos y flautas.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Hacer la plancha.
Mejor no menear el arroz aunque se pegue.