O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Encima de la leche, nada eches.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Nadie sabe como esta el fondo de la olla solo el cucharón.
La fe mueve montañas.
Una palabra deja caer una casa.
Piedra movediza no cría moho.
Por la muestra se conoce el paño.
Menos perro, menos pulgas.
Casarse bajo el palo de la escoba
Idos y muertos, olvidados presto.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Quien calladamente arde, más se quema.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Nadie da palos de balde.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Con aire solano, no hay toro bravo.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Irse de picos pardos.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Arroz que no se menea, se quema.
Cuando el pobre lava, llueve.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Fue por lana y salió trasquilado.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Esta lloviendo sobremojado
Lo que sea que suene.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.