El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
Lo que por agua viene por agua se va.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
Todos tenemos pelitos en el culo y no nos los vemos.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Calle mojada, caja cerrada.
Sol en Diciembre y nieve en Mayo, nunca buen.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
En caliente ni se siente.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Por el hilo se saca el ovillo.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Te voy a dar más cera que la que arde.
Las indirectas del padre Cobos.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Agua podrida, colada y hervida.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Grano a grano la gallina llena el buche.
A la vejez, cuernos de pez.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Paga adelantada, paga viciada.
Mal ajeno, del pelo cuelga.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Presto se va el cordero como el carnero.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Pan con ojos y queso sin ellos.
De que mueren los quemados más que de puritito ardor.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
El que ha desplazado la montaña es el que comenzó por quitar las pequeñas piedras.
Al ausente, por muerto le da la gente.