Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Pluma a pluma se queda el gallo sin ninguna.
A causa perdida, mucha palabrería.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Bienes y males, a la cara salen.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Sin harina no se camina.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Mano de hierro en guante de seda.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Más vale la sal, que el chivo.
De buen chaparrón, buen remojón.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
El perfume bueno viene en frasco chico
De tal jarro, tal tepalcate.
Obras vea yo; palabras, no.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Mira la peseta y tira el duro.
Hacer ruido, para sacar partido.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Lo que va viene.
Que aproveche como si fuera leche.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.