A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Mal me huele, quien mucho huele.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Cosa muy querida, presto perdida.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
El papel puede con todo.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
No se hablar, y me mandas predicar.
Al espantado, la sombra le basta.
Es agua derramada.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Brizna en ayunas, y sin comer plumas.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Cada cosa pía por su compañía.
Mal se saca agua de la piedra.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
Café cocido, café perdido.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
A golpe de mar, pecho sereno.
Tres al saco y el saco en tierra.
Los burros prefieren la paja al oro.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Pesar compartido, pronto es ido.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Entre pillos anda el juego.
Alabar y callar para medrar.
Lo que fuere sonará.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.