Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Abril, uno bueno entre mil.
Hasta la salud necesita descanso.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
El que regala, no vende; pero sorprende.
No hagas trampa en que caigas.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
La que da beso da d'eso.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
El que bien te quiere no te engaña.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
A la par es negar y tarde dar.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Haz bien y no mires a quien.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
La burla, para quien le gusta.
No tocar pito.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Cague la espina quien se comió la sardina.
A Dios, llamaron tú.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
La suerte está echada.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
No hay viejo sin dolor.
La verguenza es último que se piedre.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Para muestra basta un botón.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
El que llora su mal, no lo remedia