Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Bien ora quien bien obra.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Buena vida si refrenas tu ira.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Lo imposible, en vano se pide.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Obra con amores y no con buenas razones.
Deuda pagada, otra empezada.
A ruin, ruin y medio.
Por unos pierden otros.
Cinco: por el culo te la hinco.
El llanto sobre el difunto.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Mujer que se queja, marido que peca
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Un buen día nunca se olvida.
Con solo honra no se pone olla.
El hombre honrado a las diez acostado.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Más vale odiado que olvidado.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Madre pía, daña cría.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.