Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
La magnificencia prestada, es miseria.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Bien ora quien bien obra.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Buena vida si refrenas tu ira.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Lo imposible, en vano se pide.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Obra con amores y no con buenas razones.
A ruin, ruin y medio.
El llanto sobre el difunto.
Deuda pagada, otra empezada.
Cinco: por el culo te la hinco.
Por unos pierden otros.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Mujer que se queja, marido que peca
Un buen día nunca se olvida.
El hombre honrado a las diez acostado.
Con solo honra no se pone olla.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Más vale odiado que olvidado.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Madre pía, daña cría.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.