En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
Costurera mala, la hebra de a vara.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Joya es la fama para bien guardarla.
La gloria del amante es la persona amada.
Puta me veas y tú que lo seas.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
La costumbre vence a la ley.
El que ama el peligro, en él perece.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Los amigos se conocen en las ocasiones.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Panza llena, quita pena.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Más vale poco que nada.
Yantar sin vino, convite canino.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
La confianza mata al hombre.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
El vago trabaja más por evitar el trabajo.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Ni lava ni presta la batea.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.