Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Burro que piensa bota la carga.
Compañía, ni con la cobija.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Cuentas viejas líos y quejas.
Entre más viejo más pendejo.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Estar como las putas en cuaresma.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Buenas cuentas, conservan amistades.
A quien le dan pan que no coma.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Beberás y vivirás.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
De necios es huir de consejos.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
Más vale que sobre que no que falte.
Está como padre, que le llevan la hija.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Del necio, a veces, buen consejo.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Hasta ajustar, regatear.