Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
Tras el buen comer, ajo.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Dios nos libre de un ya está hecho.
En Octubre echa pan y cubre.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Asno con hambre, cardos come.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Gallina que canta, de poner viene.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Échate este trompo a la uña.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Pajaro que comió, voló.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Reunión de pastores, oveja muerta.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Jornada emprendida, medio concluida.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Calma piojo que el peine llega.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
La crianza es buena los trece meses del año
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Primero comer, que ser cristiano.
El monte tiene ojo.
Las palabras se cogen, de quien las dice.