Alabate pollo, que mañana te guisan.

Alabate pollo, que mañana te guisan.

Alabate pollo, que mañana te guisan.

¿Qué significa «Alabate pollo, que mañana te guisan»?

Este proverbio advierte contra la vanidad y la autocomplacencia, sugiriendo que quien se jacta o presume de sus logros o cualidades puede atraer la envidia, el desprecio o la mala fortuna, lo que eventualmente llevará a su caída o desgracia. La imagen del pollo que se alaba antes de ser guisado simboliza la ironía de celebrarse a uno mismo justo antes de un destino adverso.

¿Cómo se aplica en la vida diaria?

  • En el ámbito laboral, cuando alguien presume excesivamente de un ascenso o éxito, sin considerar que podría generar resentimiento en colegas o superiores, poniendo en riesgo su posición.
  • En situaciones sociales, como alardear de riqueza o posesiones, lo que puede atraer la atención de personas con malas intenciones o simplemente el rechazo del grupo.
  • En competencias o deportes, donde un participante confiado en exceso subestima a sus rivales y termina perdiendo, demostrando que la arrogancia precede a la derrota.

¿Cuál es su origen?

Este dicho es común en la cultura hispana, especialmente en países como México, España y Centroamérica. Su origen se relaciona con la vida rural y la crianza de animales, donde el pollo destinado a la olla era una metáfora accesible para enseñar humildad. Refleja valores tradicionales que desaprueban la soberbia y promueven la modestia.

Variaciones y refranes similares

  • Al que mucho se alaba, pronto se le humilla.
  • Alábate pollo, que mañana te guisan en caldo.