Quien sube como palma baja como coco.
El monte tiene ojo.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Muchas gracias por la flor, ya vendre por la maceta.
Juez con prisa, juez que yerra.
Necio por natura y sabio por lectura.
Al que feo ama, bonita le parece.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Quien dice la verdad, cobra odio.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Todo en la vida tiene su medida.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Lobos de la misma camada.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
La tierra será como sean los hombres.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Al mal segador la paja estorba.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Bien urde quien bien trama.
Hijo de gato caza ratón.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Para ser bella hay que ver estrellas
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Boca con duelo, no dice bueno.
La belleza está en los ojos de quien mira.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Juicios tengas, y los ganes.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Cuentas viejas líos y quejas.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
¿De que vas, Santo Tomas?
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Quien es feliz habla poco
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Cada cual arrima su sardina a la braza.