Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Arriba canas y abajo ganas.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Abusar es mal usar.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
A hija casada, los yernos a la puerta.
El tren de Arganda, que pita más que anda.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
En cada tiempo, su tiento.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Es más entrador que una pulga.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
El maestro sabe lo que hace.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Salvarse por los pelos.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Real ahorrado, real ganado.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Febrero, siete capas y un sombrero.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
El que se brinda se sobra.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Tras el buen comer, ajo.
La suerte es de quien la tiene.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.