A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
Quien ama, teme.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Gran calma, señal de agua.
A comida de olido, pago de sonido.
Los de Morón como son, son.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Una cuchilla desafilada hará a veces lo que no puede hacer un hacha afilada.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
Admisión de delito, relevo de prueba.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.
Los refranes no engañan a nadie.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Te casaste, te entera.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Entre bueyes no hay cornadas.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Más vale tender la mano que el cuello.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Hacer el primo.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Matar pulgas a balazos.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Casa sin madre, río sin cauce.
Penas amargas, son menos largas.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.