Claridad, y no en el caldo.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Sin segundo, no hay primero.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Cada cual es hijo de sus obras.
El catalán de piedras hace pan.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Una sola araña cien moscas apaña.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Habla de la caza y cómprala en la plaza.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
De petaca ajena, la mano se llena.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
A padre avaro, hijo pródigo.
Echando a perder se aprende.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Enero mes torrendero.
Si no es gato, es gata.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Afanar y no medrar es para desesperar.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Írsele a uno el santo al cielo.
Una ola nunca viene sola.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
La nieve presagia una buena cosecha.
Espero que os haya gustado mucho esta recopilación de Proverbios budistas. Muchas gracias por vuestra atención.