El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Necio por natura y sabio por lectura.