Aguas de Abril, vengan mil.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Agua cocida, sabe mal pero alarga la vida.
Lo que siembras cosechas.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Un mes de experiencia enseña más que diez años de ciencia.
Quien no tiene quiere más.
Real ahorrado, real ganado.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Se llena antes el ojo que el papo.
La envidia acorta la vida.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
si bebes el agua, sigue la costumbre.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
Buena vida, arrugas tiene.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Obremos a no ver, dineros a perder.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
No hay peligro para el preparado.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Tal padre, tal hijo.
Aprendo mientras vivo.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Hay que amarrar el tamal.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.