Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Amor forastero, amor pasajero.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
La gratitud no es a perpetuidad como los sepulcros.
Quien no tiene quiere más.
El pan ya comido enseguida se olvida.
El que corre mucho, atrás se halla.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Los cuerpos grandes se mueven despacio.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Burro cargado, busca camino.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
La nobleza es orden muy estrecha, y pocos cumplen con ella.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Madre no hay más que una.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
La Cruz, la viña reluz.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Ser un mordedor de pilares
Pájaro viejo no entra en jaula.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Nada que sea violento será permanente.
Para saber, has de leer.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.