La pizca, bien racionada, que el pisco no pone nada.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Ni Justicia ni verdad en la tierra encontrarás.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Es más larga que la cuaresma.
La vida pende de un hilo.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
De bajada todos los santos ayudan
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Le dan la mano y se toma el pie.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Abril, uno bueno entre mil.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Jugarse hasta la camisa.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Hay que amarrar el tamal.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Burro cansado, burro empalmado.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Nada con nada, total nada.
No hay peligro para el preparado.
Lo que es igual, no es trampa.
El hombre lo pide, y la mujer decide.