Hombre refranero, medido y certero.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
A veces caza quien no amenaza.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
En el camino se enderezan las cargas.
A buen amigo buen abrigo.
Madre pía, daña cría.
El amor no se oxida
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
La primavera la sangre altera.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Un mes de experiencia enseña más que diez años de ciencia.
Para que quiere cama el que no duerme.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
No hay alegría sin aflicción.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Casarás y amansarás.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Salud perdida, salud gemida.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Si amas algo, déjalo libre. Si regresa es tuyo.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Los pies van donde va el corazón
Por San Mateo, la vendimia arreo.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar