A preguiça se deu bem.
Al espantado, la sombra le basta.
Palo de madera dura aguanta la rajadura.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Promete poco y haz mucho.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Los vicios no necesitan maestro.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Antes de criticar, mírate la cola.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Hasta los animales se fastidian.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Mira la peseta y tira el duro.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Pastelero a tus pasteles.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Al ingrato con la punta del zapato.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
Si un problema tiene solución ¿para qué preocuparse? y si no lo tiene, ¿para qué preocuparse?
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Lo que ha de ser, va siendo.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Del necio, a veces, buen consejo.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Hay quien no ve su camino.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.