Fraile que pide por Dios, pide para dos.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Abril, lluvias mil.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Hay que esperar que las aguas retornen a su nivel.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Ya me cansé de descansar.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Aquel que guarda siempre tiene.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Más vale dar que la carga llevar.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
La larga visita la alegría quita.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Mal hace quien nada hace.
A buey viejo, no se le saca paso.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Si quieres la paz, prepara la guerra.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
No hay otra felicidad que la paz interior.