Dios me dé contienda con quien me entienda.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Juez que dudando condena, merece pena.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
No hay alegría sin aburrimiento
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
La falta de progreso significa retroceso.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
La más cauta es tenida por más casta.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Ante la duda, abstente.
La mayor ventura, menos dura.
No hay mayor dificultad que la poca voluntad.
Tarde piaste pajarito.
Jugar bien sus cartas.
Mucho saber, menos ignorar es.
Dios sabe lo que hace.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Al que madruga, Dios le ayuda.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.