No hay atajo sin trabajo.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Amor breve, suspiros largos
Deja la bola rodar, que ya parará.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Atente al santo y no le reces.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
El que guarda, halla.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Alcanza, quien no cansa.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
No te asombres por poca cosa.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
No tientes al diablo que lo veras venir.
El que mucho abarca, poco acaba.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Hay que dejar ir al mundo como va
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Yegua cansada, prado halla.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
El que está a las duras, está a las maduras.
Fraile convidado echa el paso largo.
Sigue los impulsos de tu corazón
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.