El hombre propone y Dios dispone.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Campo bien regado, campo preñado.
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
La alegría todo mal espanta
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Toda demasía enfada y hastía.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
En el pecado se lleva la penitencia.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Mujer precavida vale por dos.
La verdad padece, pero no perece.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Zapato de ramplón, de larga duración.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
No hay mano que pueda para el tiempo
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Quien hace, aplace.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Cuando hay para carne, es vigilia.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Hasta ajustar, regatear.
Estar armado hasta los dientes
El que pide y no da, siempre algo tendrá.