Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
De tales devociones, tales costurones.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
Firma papel y te encadenarás a él.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
No jales que descobijas.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Aceite de oliva, todo mal quita [usado en emplasto].
De casi no muere nadie.
Zamora no se ganó en una hora.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Agua al higo, que ha llovido.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Buena fama, hurto encubre.
A cántaro roto, otro al puesto.
Antes es Dios que los santos.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Quien no arde en llamas no inflama
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Ingratos hacen recatados.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Boca abierta, dientes de oro.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
Al ratón que no sabe más de un agujero, el gato le pilla presto.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
No comer por haber comido, es bienvenido.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Si no tapas los agujeros, tendrás que reconstruir las paredes.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.