Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Gallina gentil, echada en Marzo y sacada en Abril.
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
La razón la tiene Sansón.
Boca seca hace bolsa llena.
A la que bien baila, con poco son le basta.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Es viejo, pero no pendejo.
Dios, si da nieve, también da lana.
Haz bien y no acates a quien.
El buen vino en vaso chico.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
A hora mala no ladran canes.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Cuando masques, no chasques.
la ropa son alas.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
De comerciar a robar, poco va.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
La ocasión asirla por el guedejón.
Dos capitanes hunden la nave.
El oro legítimo no teme al fuego.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Carta echada, no puede ser retirada.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Al que madruga, le da sueño más temprano.