Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.

Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.

Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.

¿Qué significa «Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide»?

Este proverbio advierte sobre la subjetividad de la valoración personal y la importancia de mantener una autoestima estable e independiente de las opiniones externas. Significa que el valor de una persona, su trabajo o sus cualidades no debe aumentar ni disminuir según el elogio o la crítica de los demás. La esencia radica en la constancia del propio mérito y en no dejarse llevar por la adulación ni desanimar por el olvido o la indiferencia.

¿Cómo se aplica en la vida diaria?

  • En el ámbito laboral: No sobrevalorar un proyecto solo porque recibe elogios iniciales de colegas, ni subestimarlo si pasa desapercibido; su calidad intrínseca permanece.
  • En las relaciones personales: Mantener la confianza en uno mismo sin depender excesivamente de la validación ajena, ya sea en momentos de reconocimiento o de falta de atención.
  • En la creación artística: Un artista no debe considerar su obra mejor solo porque sea aplaudida, ni peor si es ignorada; su valor artístico es independiente de la recepción inmediata.

¿Cuál es su origen?

Proverbio de origen español, arraigado en la tradición oral castellana. Refleja la sabiduría popular que enfatiza la firmeza de carácter, la humildad y la resistencia a la vanidad, valores históricamente asociados a la cultura rural y a la filosofía estoica presente en la península ibérica.

Variaciones y refranes similares

  • Ni por aplausos te engrías, ni por silencios te abatas.
  • El valor de las cosas no está en lo que dicen, sino en lo que son.