Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Ya hecho el daño, todos lo hubiésemos evitado.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
El que no anda, no tropieza.
De dientes pa'fuera.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Tras cada pregón, azote.
Las desgracias no vienen solas.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Dame rojura y te daré hermosura.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Hablar más que lora mojada.
Tendrán que pasar hambre en la época fría los que no trabajen en la caliente.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
A chica cama, échate en medio.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Refranes de viejas son sentencias.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Variante: Sarna con gusto no pica, y si pica no mortifica.
Es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable.
El que sigue la caza, ése la mata.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Necios y gatos son desconfiados.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Cada malo tiene su peor.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.