Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Amor hace la llaga, y él, la sana.
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Vale más el que sabe más.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
Tal vendrá que tal te quiera.
Mucho tocado y poco lixo.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Quien se duerme, no pesca peces.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
A la sombra del que camina se para el que está gateando.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
A más vivir, más sufrir.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Se dice el milagro pero no el santo.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.