Vivir juntos es endemoniarse juntos.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
No hay que buscarle tres patas al gato, sabiendo que tiene cuatro.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
En vender y comprar, no hay amistad.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
A medida del santo son las cortinas.
Juego de bolos no lo entienden todos.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
La carta, corta, clara y bien notada.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
Una sola araña cien moscas apaña.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Mal de muchos, epidemia.
Más vale bien amigada que mal casada.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
La vaca grande, y el caballo que ande.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
El hablar bien, poco cuesta.
La llaga sana, la mala fama mata.
Tiene el sartén por el mango.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
La ignorancia es muy atrevida.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
La edad no juega ningún papel, a no ser que se sea un queso.
Juan Segura vivió mucho años
A la sombra del que camina se para el que está gateando.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
Amistad que murió, nunca renació.
El amor vive en presencia y muere en ausencia.
Lo único permanente es el cambio.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Fruto vedado el más deseado.
Mientras no hay viento, no hay mal tiempo.
Asno con hambre, cardos come.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
El miedo no anda en burro.
Ausente, apenas viviente.