Dios los cría y ellos solos se juntan.
Para abril, de un grano salen mil.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Los difuntos, todos juntos.
El que llora su mal, no lo remedia
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
Vale más el que sabe más.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Me importa un bledo.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
Por Septiembre, quien tenga trigo que siembre.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Lo dicho, dicho está.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
En el amor solo el principio es divertido
Menos idea que Geral pasando música.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
El mono vestido de seda mono se queda
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Quien da el consejo, da el tostón.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Más vale loco que necio.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Hacer frotaciones con cáscara de vaca.
Te quiero Andrés, por el interés.
El primer paso es el que cuesta.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.