Estás probando tu propia medicina.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Desdichas y caminos hacen amigos.
De mala vid, mal sarmiento.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
Entender lo bello significa poseerlo
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Juntos pero no revueltos.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Cada hombre deja sus huellas.
De tal jarro, tal tepalcate.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
Entendido y anotado.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
No inclines la balanza, ni falsees los pesos, ni alteres las fracciones de la medida. El mono se sienta junto a la balanza y su corazón es fiel. ¿Qué Dios es tan grande como Thot, el que descubrió estas cosas, para hacerlas?
Escucha el viento... que inspira
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Obras vea yo; palabras, no.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Lo estancado se pudre.
Vida bien concertada, vida holgada.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.
A la que parió harto no la engaña un parto.
La fantasía es la loca de la casa
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
A marido ausente, amigo presente.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
El que nada sabe, de nada duda.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.