Inflama más la comida que las musas
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Quien mucho duerme, poco vive.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
Del falso bien viene el auténtico mal
Aun si el camino es conocido, pregunta.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Cara de beato y uñas de gato.
Nadie toma lo que no le dan.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
Que con su pan se lo coman.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Haber muchos cocos por pelar.
El amor es ciego.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Al acebuche no hay quien le luche.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Otoño entrante, barriga tirante.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
La gente asustada, no ve ni oye nada.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Camino de Santiago, tanto anda el cojo como el sano.
Éramos pocos y parió la abuela.
El amor reina sin ley
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.