Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
El diablo nunca duerme.
Allega, allegador, para buen derramador.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Donde falta la previsión, faltará provisión.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
No te fíes del enemigo que duerme.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Encontrar al perro en la olla
Honra sin provecho la digo pecho.
En casa llena el loco no se apena.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Hablar a calzón "quitao".
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Esto es pan comido.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Comer hasta enfermar y ayunar hasta sanar.
La muerte hace reflexionar.
Mientras haya municiones, no se entregan posiciones.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Campana cascada, nunca sana.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
La mujer y la vaca, con día para casa.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Vive tu vida y no la de los demás.
Este, como los gatos siempre cae parado.
Paga adelantada, paga viciada.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Cuanto menos bulto más claridad.